Cómo empezó todo

Black Ice, que toma su nombre de uno de los discos de la banda australiana, nace con la idea de unificar diferentes espíritus para compartir lo esencial, lo que todos llevamos dentro. Intentan ser lo más fieles posibles a AC/DC, tratando de transmitir su misma energía en el escenario.

En un concierto de Black Ice, el público es uno más, y cada oyente aporta su propia esencia para generar una atmósfera única desencadenada por la música de unos clásicos del Rock. Si uno no tiene la suerte de poder asistir a un concierto de la mítica banda australiana, Black Ice, la banda de tributo afincada en Zaragoza, es lo más cerca que se puede estar de las sensaciones que genera un directo de AC/DC.

 

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